Monseñor Ángel Camino Lamelas, agustino, Vicario Episcopal de la Vicaría VIII de la Archidiócesis de Madrid y amigo personal del Papa León XIV, ofreció el pasado 7 de mayo una conferencia en el Aula de Pedagogía de la Fundación Fernando Rielo bajo el título «León XIV: un hijo de San Agustín. El carisma agustiniano», en la víspera del primer aniversario de su pontificado.
Con cercanía, entusiasmo y numerosas anécdotas personales, el conferenciante acercó a los asistentes al perfil humano y espiritual del Papa. “En cualquier lugar donde me pidan hablar de León XIV, diré que sí”, afirmó. “Es un deber para quienes lo conocemos más de cerca”.
Durante su intervención presentó al Pontífice como un hombre profundamente marcado por la confianza en la Providencia. Subrayó también su humildad, su capacidad de escucha, su cercanía y su espíritu reflexivo. Como hijo de san Agustín, señaló, concede gran importancia a la convivencia y a la búsqueda del consenso. Destacó además su capacidad de gobierno, la serenidad con la que toma decisiones y su sólida preparación intelectual y lingüística.
El discernimiento ocupa, según explicó, un lugar central en la vida del Papa León XIV. Su apuesta por la sinodalidad nace de una actitud interior de confianza: poner las cosas en manos de Dios y vivirlas con paz.
Al abordar la espiritualidad agustiniana presente en el Pontífice, Mons. Camino destacó varios rasgos esenciales: la búsqueda de Dios nacida de una profunda experiencia de conversión; el valor de la comunidad y de la concordia como camino hacia la verdad; la interioridad como lugar de encuentro con Dios; y una vida sencilla y pobre, centrada más en la experiencia interior que en los bienes materiales.
La conferencia contó también con la intervención por videoconferencia desde Chiclayo de Jasson Sempertegui, antiguo secretario personal del Papa. Sus palabras permitieron descubrir aspectos más cotidianos y humanos de León XIV, así como las renuncias que implica el ministerio petrino. Recordó, por ejemplo, su afición a conducir —antes de ingresar en el sacerdocio trabajó como profesor de autoescuela— y cómo ha debido renunciar a ella.
Sempertegui destacó igualmente la prudencia, sencillez y sentido del humor del Pontífice. Compartió además el deseo del Papa de visitar España, especialmente las Islas Canarias, un viaje que también quiso realizar el Papa Francisco y que finalmente no pudo llevar a cabo.
A través de sus recuerdos personales junto al entonces obispo en Trujillo, insistió en una idea que, según afirmó, atraviesa toda la vida de León XIV: Dios es un Dios de sorpresas. Una convicción que se refleja también en expresiones frecuentes del Pontífice, para quien lo esencial es “lo que Dios quiera, como Dios quiera”, buscando siempre cumplir la voluntad de Dios.








